Maquillarse con gafas: qué cambia y cómo compensarlo
La lente reduce o agranda el ojo según tu graduación, y eso decide todo lo demás. Ajustes concretos según lleves miopía o hipermetropía.
Maquillarse con gafas tiene una particularidad que casi nadie explica: la lente modifica el tamaño aparente del ojo, y en direcciones opuestas según la graduación. Todo lo demás se deduce de ahí.
La regla que lo ordena todo
Si eres miope (lentes cóncavas, más gruesas por los bordes), la lente reduce el ojo. Necesitas maquillaje que abra y agrande.
Si eres hipermétrope (lentes convexas, más gruesas por el centro), la lente agranda. Necesitas maquillaje más contenido, porque todo se ve multiplicado, imperfecciones incluidas.
Si eres miope
- Tonos claros y luminosos en el párpado móvil: beige, champán, dorado suave. Reflejan la luz y compensan la reducción.
- Delineado por fuera, sobre la línea de las pestañas, y alargándolo ligeramente hacia el exterior. Nunca por dentro del párpado, que cierra.
- Máscara de pestañas con generosidad, sobre todo en el extremo exterior. Es lo que más ojo aporta.
- Un punto de luz en el lagrimal y bajo la ceja.
- Curvar las pestañas antes: con gafas se aplastan contra la lente si no.
Si eres hipermétrope
- Menos cantidad de todo. Lo que en el espejo parece justo, a través de la lente se ve el doble.
- Tonos medios y mate antes que claros y brillantes, que agrandan más.
- Delineado fino y bien pegado a la pestaña. Uno grueso se convierte en una franja.
- Difumina bien. Los bordes duros se ven muchísimo.
- Cuidado con el corrector claro bajo el ojo: el efecto se amplifica y puede quedar un antifaz.
Lo que vale para todas
Las cejas mandan. Con gafas, la montura crea una línea horizontal fuerte y la ceja tiene que sostenerse a su lado. Unas cejas definidas y peinadas equilibran; unas descuidadas desaparecen bajo la montura. Un gel de cejas transparente resuelve el 80% del asunto en diez segundos.
Las ojeras se marcan más. La sombra que proyecta la montura las acentúa. Corrector de tono ligeramente más claro que la base, en poca cantidad y bien difuminado.
La base, mate en el puente de la nariz. Es donde la montura roza y se come el maquillaje. Un toque de polvo traslúcido ahí evita las marcas y que las gafas resbalen.
Cuidado con el brillo en los pómulos si la montura es grande: el reflejo de la lente ya aporta luz.
Según la montura
Montura gruesa y oscura: ya es el foco de la cara. Ojo suave y labio con color funciona mejor que ojo cargado.
Montura fina o al aire: permite más juego en el ojo.
Montura de color: evita competir con la sombra. Mejor tonos neutros en el ojo.
Errores frecuentes
- Maquillarse sin las gafas puestas y no comprobar el resultado con ellas. Póntelas y mírate: es la única forma de ver lo que ven los demás.
- Máscara que se pega a la lente. Si te pasa, aplica solo en la mitad exterior de las pestañas o usa una fórmula más seca.
- Descuidar las gafas. Unas lentes con huellas y polvo arruinan cualquier maquillaje. Un paño de microfibra en el bolso y limpiarlas a diario.
Un apunte práctico
Si te maquillas de cerca y luego no ves el resultado, un espejo de aumento con luz resuelve el problema. Pero comprueba siempre el acabado en un espejo normal y a distancia de brazo: el aumento engaña y es la causa de la mayoría de los excesos.