Saltar al contenido
RSS
Mujer21
Actualidad

Avisos amarillo, naranja y rojo: qué significa cada uno

Cada vez que llega una borrasca, el mapa se llena de colores. Te explicamos qué implica cada nivel de aviso, qué no significa y cómo decidir si cambias tus planes.

Por Redacción· · 4 min de lectura
Carretera nevada con señal de advertencia durante un episodio de frío invernal
Compartir

Llega una borrasca, se llena el mapa de manchas naranjas y empieza el mismo debate: unos cancelan el viaje y otros salen a por el pan como si no pasara nada. El problema casi nunca es la previsión, es que muy poca gente sabe qué significan de verdad esos colores. Y saberlo cambia mucho cómo decides.

Qué es un aviso y qué no es

Un aviso meteorológico no dice «va a pasar algo horrible». Dice que existe una probabilidad significativa de que un fenómeno alcance una intensidad capaz de causar problemas en una zona concreta y en una franja horaria concreta. Nada más, y nada menos.

Dos cosas importantes que se malinterpretan siempre:

  • El color mide riesgo, no cantidad. No es lo mismo que nieve en una comarca de montaña acostumbrada a ello que en una ciudad de costa donde no hay quitanieves ni nadie con cadenas en el maletero. Por eso los umbrales que activan un aviso cambian según la provincia: los mismos centímetros de nieve pueden no generar aviso en un sitio y ser naranja en otro.
  • El aviso es por zonas, no por tu calle. Los mapas se dividen en áreas amplias. Que tu provincia esté en naranja no garantiza que en tu barrio pase nada; que esté en amarillo no significa que no puedas tener un problema puntual.

Los niveles, uno a uno

Verde: sin aviso

No hay riesgo meteorológico relevante. Puede llover, hacer frío o soplar viento, pero dentro de lo normal para la zona y la época.

Amarillo: riesgo

El fenómeno no es habitual pero tampoco excepcional. Hay riesgo para quien realiza actividades expuestas: conducir muchos kilómetros, salir al monte, trabajar en la calle, navegar. Para el resto, suele bastar con estar informada y no confiarse. En invierno el amarillo por heladas o hielo en la carretera es el que más sustos da, precisamente porque parece inofensivo.

Naranja: riesgo importante

Aquí sí conviene mover planes. Es el nivel en el que suelen aparecer carreteras cortadas, incidencias en el transporte, ramas caídas, colegios que suspenden actividades al aire libre. Si tienes que desplazarte, mira el estado de las carreteras antes de salir y ten un plan B por si el trayecto se alarga o no puedes volver ese día.

Rojo: riesgo extremo

Es poco frecuente, y cuando aparece la recomendación es sencilla: no te desplaces si no es imprescindible y sigue las indicaciones de las autoridades. Con rojo por viento o nieve, un desplazamiento por carretera puede acabar en atrapamiento, y los servicios de emergencia están saturados atendiendo lo urgente.

Aviso meteorológico y alerta de Protección Civil no son lo mismo

El aviso de colores lo emite el servicio meteorológico y anticipa el fenómeno. A partir de ahí, cada comunidad autónoma o ayuntamiento puede activar sus planes de emergencia y tomar decisiones: cerrar parques, suspender clases, prohibir el acceso a paseos marítimos, restringir el tráfico de camiones. Esas medidas son las que te afectan en el día a día, y no siempre coinciden exactamente con el color del mapa.

También puede llegarte un mensaje al móvil con un pitido fuerte aunque tengas el silencio activado: es el sistema de aviso a la población, y no hace falta que hagas nada más que leerlo y seguir la instrucción. No es publicidad ni una estafa, y no se responde.

Cómo leer un aviso en dos minutos

  1. Fenómeno. No es igual un naranja por lluvia que por nieve o por viento: los riesgos y las precauciones son distintos.
  2. Zona. Busca tu comarca o tu litoral, no solo la provincia.
  3. Franja horaria. Muchos avisos duran unas horas concretas. Puede que solo tengas que retrasar la salida.
  4. Actualización. Los avisos se revisan; el mapa de ayer por la tarde puede no valer hoy.

Cuidado con lo que te llega por WhatsApp

Cada episodio de frío o de nieve viene acompañado de su ración de vídeos espectaculares que en realidad son de otro país o de años atrás, y de mensajes con supuestas «alertas máximas» que nadie ha emitido. Antes de reenviar, comprueba si la información está en la web del servicio meteorológico o en los canales oficiales de tu comunidad. Difundir un bulo en plena emergencia no es inocuo: entorpece a quien está intentando informar de verdad.

Lo mínimo que conviene tener en casa en invierno

  • Linterna y pilas, o una linterna de carga, por si hay cortes de luz.
  • El móvil cargado y una batería externa cuando se anuncia viento fuerte.
  • Agua y algo de comida que no necesite cocinarse.
  • Mantas y ropa de abrigo accesible, no en el fondo del armario.
  • Medicación habitual con margen suficiente, sin esperar al último día.

La próxima vez que el mapa se ponga de colores, dedícale esos dos minutos: fenómeno, zona y horas. Con eso decides mejor que con veinte titulares, y te ahorras tanto el sobresalto innecesario como el «no era para tanto» que a veces sale caro.

¿Te ha servido? Compártelo

También te puede interesar