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Incendios forestales: cómo evitarlos y qué hacer si ves humo

Julio y agosto son los meses de mayor riesgo en casi toda España. Estas son las precauciones que están en tu mano y los pasos a seguir si te encuentras con un fuego.

Por Redacción· · 5 min de lectura
Bomberos forestales trabajando junto a una columna de humo en un pinar
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Basta una colilla, una chispa de una desbrozadora o una barbacoa mal apagada. En pleno verano, con el monte seco y viento, un descuido de dos segundos puede convertirse en días de trabajo para cientos de personas. Y la mayoría de esos descuidos son perfectamente evitables.

La mayor parte de los fuegos no los provoca un rayo

Los rayos existen y provocan incendios, pero la inmensa mayoría de los fuegos forestales en España tienen origen humano. Unos son intencionados; otros, muchísimos, son negligencias cotidianas de gente que no pretendía hacer nada malo:

  • Quemas de restos agrícolas o de poda que se descontrolan.
  • Barbacoas y hogueras en zonas no habilitadas, o brasas que se dan por apagadas y no lo están.
  • Colillas tiradas desde la ventanilla del coche.
  • Chispas de maquinaria: desbrozadoras, radiales, motosierras, soldaduras.
  • Vehículos aparcados sobre hierba seca: el catalizador, que va muy caliente, puede prenderla.
  • Cohetes y material pirotécnico en fiestas de pueblo cerca de zonas arboladas.

Es decir: la prevención no es solo cosa de las administraciones. Buena parte está en manos de cualquiera que pase un fin de semana en el campo.

Qué está prohibido en la época de riesgo

Cada comunidad autónoma fija sus propias fechas y niveles de alerta, así que lo primero es consultar la web de medio ambiente de tu comunidad o la del ayuntamiento antes de hacer nada que implique fuego. Como norma general, en los meses de mayor peligro suelen prohibirse o restringirse:

  • Encender fuego en el monte y en su entorno, incluidas barbacoas fuera de las áreas recreativas habilitadas (y a veces también en esas áreas, cuando el riesgo es extremo).
  • Las quemas agrícolas y de restos vegetales, que en muchos sitios requieren autorización previa incluso fuera del verano.
  • El uso de maquinaria que genere chispas en horas centrales del día.
  • Lanzar cohetes, farolillos o globos con llama.

No es una recomendación simpática: las sanciones por provocar un incendio, aunque sea por imprudencia, pueden ser muy elevadas, y existe responsabilidad penal cuando hay negligencia grave. Si alguien de tu entorno tiene por costumbre "quemar cuatro ramas" en agosto, merece la pena la conversación incómoda.

Si ves humo: llama al 112

No des por hecho que ya ha avisado otro. Un aviso temprano es lo que marca la diferencia entre un conato y un incendio grande. Llama al 112 y prepárate para dar:

  1. Dónde estás y dónde ves el humo: municipio, carretera y kilómetro, nombre del paraje, senda o cualquier referencia reconocible. Si puedes, comparte tu ubicación desde el móvil.
  2. Qué ves: color y tamaño de la columna de humo, si hay llamas visibles, en qué dirección parece avanzar.
  3. Si hay personas o casas cerca.

No intentes apagarlo por tu cuenta salvo que sea algo mínimo y muy incipiente, tengas con qué y una salida clara. Y no te acerques a hacer fotos: estorbas a los medios y te pones en peligro.

Si el fuego te sorprende en una ruta

Es la situación que nadie quiere, y en la que la intuición suele fallar. Ideas básicas que conviene tener en la cabeza antes de salir al monte:

  • Aléjate en sentido contrario al avance del fuego, y mejor ladera abajo. El fuego sube muy rápido por las pendientes.
  • Evita vaguadas, barrancos y desfiladeros: hacen efecto chimenea. Busca zonas sin vegetación, caminos anchos, cortafuegos, terreno ya labrado o un curso de agua.
  • Nunca intentes cruzar el frente de llamas si no ves con claridad qué hay al otro lado.
  • Si te ves rodeada, la zona ya quemada es más segura que la que aún tiene combustible.
  • Protégete la nariz y la boca con un tejido, a ser posible húmedo, y agáchate: el humo es el principal riesgo.
  • En el coche, no atravieses una zona con humo denso. Si te quedas atrapada, cierra ventanillas y rejillas, apaga el motor, enciende las luces y avisa al 112.

Antes de una ruta de verano, avisa a alguien de por dónde vas, lleva el móvil cargado y agua, y evita las horas de más calor y viento.

Si tu casa está rodeada de monte

En urbanizaciones y casas aisladas, la clave es que el fuego no encuentre nada que quemar pegado a la vivienda:

  • Desbroza el perímetro y retira hierba seca, hojarasca y ramas acumuladas.
  • Guarda la leña, las bombonas y los muebles de plástico lejos de la fachada.
  • Limpia canalones y tejado; las hojas secas son yesca perfecta para las pavesas.
  • Ten claro por dónde saldrías, con qué documentación y quién avisa a quién. Si las autoridades ordenan evacuar, se evacúa: no es momento de negociar.

Y cuidado con lo que compartes

Cuando hay un incendio cerca, los grupos de WhatsApp se llenan de vídeos antiguos, cifras infladas y supuestas evacuaciones que nadie ha ordenado. Antes de reenviar, comprueba si la información viene de la emergencia oficial de tu comunidad, del 112 o del ayuntamiento. Un bulo puede provocar salidas a la carretera justo por donde no se debe circular.

Resumiendo: nada de fuego ni maquinaria en días de riesgo, un 112 rápido en cuanto veas humo, perímetro limpio si vives junto al monte y cero reenvíos sin contrastar. Poco esfuerzo para lo mucho que está en juego.

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