Depilación íntima: lo que conviene saber antes de decidir
Es una decisión personal y no hay una opción correcta. Lo que sí hay son diferencias reales de riesgo entre métodos, y algunas cosas que evitar.
Antes de entrar en métodos, conviene decir lo obvio: depilarse o no es una decisión personal. No hay una opción más higiénica que otra —el vello púbico no ensucia—, y las modas al respecto han cambiado varias veces en cincuenta años, lo que ya dice bastante sobre su carácter cultural.
El vello tiene función
No es un residuo evolutivo sin sentido. Actúa como barrera mecánica frente a la fricción y frente a la entrada de microorganismos, y reduce el roce entre la piel y la ropa.
Los estudios que han comparado grupos encuentran una mayor frecuencia de microlesiones e irritación en quienes se depilan por completo de forma habitual. No es un motivo para no hacerlo; sí para hacerlo con cuidado.
Los métodos, con sus riesgos
Cuchilla. Barata, rápida e indolora. También la que más foliculitis y pelos encarnados produce, y la de crecimiento más rápido. Siempre con gel o espuma —nunca en seco—, a favor del pelo y con cuchilla nueva. Una cuchilla vieja es la causa principal de los cortes y de las infecciones.
Cera. Dura tres o cuatro semanas y con el tiempo debilita el vello. Duele, y en zona íntima la piel es fina: hay riesgo de arrancar piel si la cera está muy caliente o si se hace sobre piel irritada. En casa, cera tibia y nunca sobre piel con heridas, lunares o irritación.
Crema depilatoria. Muchas no están indicadas para zona genital. Si se usa, solo las específicas, prueba previa en una zona pequeña 24 horas antes, y nunca en mucosas.
Láser o luz pulsada. El de resultados más duraderos. Requiere varias sesiones, funciona mejor con contraste entre piel clara y vello oscuro, y en centro con profesional cualificado. Los aparatos domésticos tienen menos potencia y resultados más limitados. Contraindicado sobre tatuajes, lunares y piel bronceada reciente.
Recortar. La opción menos considerada y la de menor riesgo: reduce sin dejar la piel expuesta ni provocar encarnados.
Los problemas frecuentes
Foliculitis. Granitos con pus alrededor del folículo. Suele resolverse sola; si se extiende, duele o hay fiebre, hay que consultar.
Pelos encarnados. El vello crece hacia dentro al no poder atravesar la piel. Se previenen exfoliando suavemente dos días después de depilar, no antes ni el mismo día, e hidratando la zona.
Irritación y picor. Muy frecuente al crecer el vello.
No hurgar nunca un encarnado con pinzas o agujas: es como se convierte en una infección.
Después de depilarse
- Nada de piscina, sauna ni playa en 24 horas.
- Ropa interior de algodón y holgada ese día: la fricción sobre piel recién depilada es lo que provoca la mayoría de los granitos.
- Hidratante suave y sin perfume. Nada de productos con alcohol.
- Evita las relaciones sexuales inmediatamente después: la piel está microlesionada.
Cuándo consultar
Si hay una zona muy inflamada, caliente y dolorosa —puede ser un absceso—, si aparece fiebre, si los encarnados son constantes y dejan marcas, o si hay picor persistente que no se explica por la depilación.
Sobre la presión
Merece la pena decirlo: la idea de que existe una forma «correcta» de tener esa zona es reciente y está bastante ligada a la pornografía y a la publicidad. Muchas adolescentes empiezan a depilarse por presión y no por decisión propia.
Si te apetece, hazlo con cuidado. Si no te apetece, no hay nada que corregir.