La cara reacciona a un cosmético: cómo saber qué ha pasado
No toda reacción es alergia. Distinguir entre irritación y alergia de contacto cambia lo que hay que hacer, y hay un test que se puede hacer en casa.
Te aplicas una crema nueva y a las pocas horas la cara está roja, tirante y con picor. Antes de tirar el producto conviene saber qué ha pasado, porque hay dos cosas distintas con manejos distintos.
Irritación o alergia
Dermatitis irritativa. Es la más frecuente con diferencia. La sustancia daña directamente la barrera de la piel, sin que intervenga el sistema inmunitario. Aparece rápido, en minutos u horas, solo donde se aplicó el producto, y suele dar escozor y quemazón más que picor.
Le pasa a cualquiera si la concentración es suficiente. Los retinoides, los ácidos exfoliantes, el peróxido de benzoilo o un tónico con alcohol la provocan con facilidad.
Dermatitis alérgica de contacto. Aquí sí interviene el sistema inmunitario. Aparece con retraso, entre 24 y 72 horas después, pica más que escuece, y puede extenderse más allá de la zona de aplicación.
Y tiene una característica importante: necesita sensibilización previa. Puedes usar un producto durante años sin problema y desarrollar alergia de repente. Una vez sensibilizada, la reacción se repetirá siempre.
Los alérgenos más frecuentes en cosmética
- Fragancias. Son la causa número uno. Y ojo: «sin perfume» no siempre significa sin fragancia; algunos aceites esenciales cumplen esa función y son alérgenos potentes.
- Conservantes, especialmente los liberadores de formaldehído y las isotiazolinonas.
- Tintes de pelo, sobre todo la parafenilendiamina.
- Níquel, presente en algunos pigmentos y en el metal de los envases.
- Filtros solares químicos, en algunas personas.
Qué hacer cuando ocurre
- Retira el producto con agua templada y nada más. Sin jabón, sin frotar, sin limpiador micelar.
- Suspende toda la rutina menos un limpiador suave y una crema muy simple, sin perfume y sin activos. Volver a lo mínimo es lo que permite que la barrera se repare.
- Frío local con una compresa si hay escozor.
- No apliques nada nuevo «para calmar»: es como se encadenan reacciones.
- Guarda el envase. Con la lista de ingredientes, que es lo que necesitará el dermatólogo.
Cuándo ir al médico
Si hay hinchazón de párpados o labios, ampollas, supuración, fiebre, o si afecta a los ojos. También si la reacción no mejora en unos días, o si se repite con productos distintos, que es lo que sugiere una alergia a un ingrediente común.
El diagnóstico se hace con pruebas epicutáneas —el test del parche—: se aplican los alérgenos en la espalda durante 48 horas y se lee la reacción. Es la única forma de saber exactamente a qué eres alérgica, y merece mucho la pena porque permite leer etiquetas con criterio en lugar de ir descartando por ensayo y error.
Cómo prevenirlo
Prueba cada producto nuevo antes de ponértelo en la cara: una pequeña cantidad en la cara interna del antebrazo o detrás de la oreja, durante 48 horas. Es tedioso y evita la mayoría de los sustos.
Introduce uno cada vez, con una semana de separación. Si estrenas tres productos el mismo día y reaccionas, no sabrás cuál fue.
Menos productos. Cuantos más pasos tenga una rutina, más ingredientes y más probabilidad. Una limpieza suave, una hidratante adecuada y un protector solar cubren lo esencial.
Cuidado con lo «natural». No equivale a más seguro: muchos aceites esenciales y extractos vegetales están entre los alérgenos de contacto más frecuentes.